Realismo Mágico
Oferta
El lenguaje hablado, el corporal, el de las miradas, el gestual de las manos; todos ellos participan matizando la capacidad de expresión humana.
En este caso las manos, capaces de acariciar, puntualizar, suplicar, agredir, bendecir... vocabulario extenso de expresión sorda; verdadero ballet aéreo alrededor del personaje, a menudo traicionado en gestos irreflexivos.
Proyectadas a dimensiones celestes o ámbitos inquietantes para procurarles el protagonismo que a veces eligen.
Álex Alemany.
Serie Blanca
A los poetas sin nombre.
La poesía está en la mirada, no en el objeto.
El inhóspito campo de la geometría pura, redescubierta para las artes y el urbanismo modernos es un recurso depurativo para los excesos estéticos y un valioso método de replanteamiento temático, donde el continente no importe más que el contenido.
Irremediablemente permeable a las fluctuaciones estéticas, en ciertos momentos siento impulsos que me llevan a otro planteamiento artístico; más formal y austero de dibujo y color.
En arte, los estilos o tendencias, son como idiomas diferentes para expresar un mismo concepto.
Como recurriendo a una lupa para ver y comprender mejor propongo reunir en un entorno arquitectónico próximo y común, unos imaginarios planetas ingrávidos en su condición irreal y onírica.
Álex Alemany
Retratos
Retrato del actor Antonio Ferrandis.
Retratos y divertimentos
El fuego, el movimiento de las olas o los reflejos del sol, tienen un componente hipnótico que nos captan la mirada y nos absorben. Siempre he detectado el mismo componente magnético en el rostro humano, sintiéndome imantado por sus ojos. El ser humano es mi tema pictórico preferido sobre cualquier otro.
Mi infancia se ilustró con los innumerables retratos dibujados a mis compañeros, profesores y familiares. Mirarme en el fondo de otros ojos condicionó mi juventud.
Los distintos matices de la piel, las diversas maneras de mirar, la magia volátil de las manos han sido siempre mi mejor razón para pintar.
La posibilidad de interpretar, incluso modificar sustancialmente una anatomía, para procurar mayo expresividad, sigue siendo no sólo mi pasión sino también una diversión, cuando utilizo esa valiosa llave maestra de toda identidad que es la caricatura.
Paradójicamente esa desfiguración del rostro acentúa notablemente el parecido del personaje; quizá porque se utilizan las mismas distorsiones de los rasgos más sobresalientes que nuestra memoria y el subconsciente también modifican.
Álex Alemany